Los sì en la minga

Asaltar los caminos con arte

Docente en Filosofía y artista él, trabajadora social ella, fotógrafos por vocación ambos, desde hace un año Nicolás Ravignani y Rocío Oliva recorren la región en su camioneta, para dar talleres culturales y de cine mientras conocen Latinoamérica.

El 20 de diciembre de 2014, el docente de Filosofía y artista escénico Nicolás Ravignani y su compañera trabajadora social especializada en temas de género, Rocío Oliva, ambos fotógrafos, convirtieron su camioneta VW de 1983 en una casa equipada para recorrer América latina en un viaje que “no busca recorrer caminos del turismo”. Los viajeros salieron de la ciudad de Buenos Aires con sus herramientas de trabajo: dos cámaras, un proyector, pinceles, pinturas y lienzos blancos. A lo largo de un año se llenaron de fotografías, cuadros y producciones audiovisuales, que hoy componen los fragmentos del viaje y el corazón de su proyecto artístico Bandolerxs culturales.

“El viaje no fue pensado como turismo, nosotros no queremos tomar la travesía como una cuestión de placer personal sino como una intervención político cultural para aportar al acceso a la cultura”, contó Ravignani en diálogo con Página/12.

La pareja, proveniente de la localidad de Las Varillas –al sudeste de Córdoba– en el caso de Oliva, y de la localidad bonaerense Alejandro Korn, en el de Ravignani, comenzó a trabajar como equipo pedagógico en el bachillerato popular Casa Abierta de la Villa 31. Según contó a este diario Ravignani, “todas estas experiencias conjuntas y por separado nos llevaron a querer construir desde lo social pensando en intervenir”. El viaje comenzó como un deseo de viajar y conocer lugares de América Latina. Pero además la pareja tenía anhelos de realizar la travesía con “una veta artístico política conjugando herramientas de diferentes áreas de la cultura y entendiendo lo político en lo cotidiano más que en lo representativo”, amplió Nicolás.

El primer destino de la casa/camioneta fue Córdoba y el resto del recorrido fue por el Litoral, por las provincias de Santa Fe, Entre Ríos, Corrientes y Misiones. La primera frontera que cruzaron fue la de Paraguay; de ahí en adelante realizaron un recorrido de varios meses por Bolivia hasta llegar a Perú, que es el lugar donde están ahora.

“Al principio queríamos tener todo esquematizado y por suerte empezamos a aprender que era posible que todo se fuera dando. Salimos y empezamos a abrir posibilidades. Intentamos, dentro de lo posible con nuestro aspecto de gringos, borrarnos, para no ir como turistas a los lugares porque eso te aleja de la cotidianidad del lugar y de las posibilidades de acceder a la veta cultural”, amplió Ravignani.

Los artistas decidieron que la forma de acercamiento debía ser la intervención artística. “Cuando uno es un turista, es un billete caminando y no queríamos eso. Nuestro intercambio era otro. Por eso decidimos evitar polos turísticos y empezamos a caer en pueblos a los que llegamos guiados por las rutas. Quisimos devenir en forasteros, en términos de que no generás expectativas económicas sobre tu persona pero llamás la atención, lo cual es clave, sobre todo muy aprovechable cuando uno va a hacer intervenciones y arte en general” relató Nicolás.

El trabajo de los Bandolerxs Culturales es con el arte visual y audiovisual. “Hacemos ciclos de cine y talleres en los últimos años de escuelas secundarias de los pueblos a los que vamos. Los talleres son sobre cultura, globalización, imperialismo cultural y no vamos a bajar línea sino a aprender en qué sintonía están los jóvenes a lo largo del país” expresó el artista.

Además, agregó, “trabajamos muchísimo el tema violencia de género que es algo que se instaló bastante en Argentina pero que en el resto de América Latina te vas dando cuenta de que recién comienza a aparecer como discusión en el tejido social, está muy arraigado el machismo de la mano de la religión”, expresó Ravignani.

Las rutas provinciales y nacionales dieron a la VW del 83 las direcciones para recorrer. “Nosotros llegábamos a los pueblos sin GPS, solo eligiendo rutas. De acuerdo a la primera conexión con el lugar y las posibilidades de dar algo auténtico es que decidíamos quedarnos y hacer la propuesta. Lo que más pasa en estos casos es que llegamos a las plazas de los pueblos para ver cómo es el lugar. Las plazas son referencia, hablan del pueblo, de acuerdo a cómo son los escenarios, quienes están por ahí dando vueltas, que expresión artística protagoniza el lugar.

“Perdimos la cuenta de los lugares que recorrimos y nunca pasan más de diez días sin que hagamos alguna intervención”, contó el artista. La idea organizadora es que haya acceso libre a la cultura y el arte como pudimos vivir en estos últimos años en Argentina, nos movemos con una filosofía de que el arte no es una mercancía”, amplió el docente de filosofía.

Un anochecer, los viajeros decidieron parar en la localidad de Pojo, departamento de Cochabamba, en Bolivia. “Cansados de las permanentes fallas de la camioneta, fuimos a buscar una ducha a la Municipalidad y cuando contamos lo que hacíamos nos pidieron que no nos fuéramos. Nos trajeron gente del Consejo de educación con la que decidimos hacer una proyección y vinieron montones, cientos de personas de familias de zonas rurales”, relató Nicolás.

“Hicimos ciclos de cortometraje y mediometraje para generar una mezcla atractiva para niños pero con una temática que no sea infantil, lo cual incluye a los adultos. La idea es que el audiovisual genere el encuentro con la representación de lo propio y su auto percepción, para ponerlo en discusión”, expresó el viajero.

“De los pueblos nos llevamos infinito amor, uno vive experiencias comunitarias hermosas. Porque hay reacciones cuando uno aporta su intervención artística que no son retribuciones económicas, son regalos, comida de las chacras familiares. Así, nos relacionamos con el otro de una forma totalmente distinta a la económica”, concluyó Ravignani.

Los viajeros de Bandolerxs Culturales llevan consigo sus pinturas, fotografías y materiales audiovisual.es las que aparecen reflejadas las experiencias que cada uno de los pueblos dejó plasmada en el proyecto. En la actualidad, algunas de las producciones, así como el recorrido de la camioneta, se pueden encontrar en su página de Facebook “bandolerxs culturales”. Además, los viajeros aceptan sugerencias y colaboraciones de cualquier tipo al correo electrónico cosechan do.vpa@gmail.com.

Fuente texto :pagina12

Fuente imagen : youtube.com

Publicada on diciembre 28, 2015 at 9:27 pm  Comentarios desactivados en Los sì en la minga  
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